viernes, 20 de marzo de 2009

Las marcas del amor adolescente

Como todos, a lo largo de la vida nos vamos nutriendo de experiencias buenas y malas, formamos nuestro carácter y nuestra personalidad. En mi caso el amor, y en este caso el desamor, me marco para siempre.
Después de mi primera desilusión amorosa, todo mi mundo cayó. Todo lo que había vivido como maravilloso, desapareció de pronto dejandome como saldo un dolor enorme y un descreimiento en las palabras de amor de cualquiera que intentara acercarse a mi corazón...no pocos sufrieron por ello... tal vez el mas damnificado fue el hombre que mas me amó y que aun me ama.
Alguien debía pagar los platos rotos y esa no iba a ser yo... Cuando comencé a recuperarme, y volví a salir al mundo de los "disponibles" caí en la cuenta que a pesar de no creerlo, había muchas opciones en el mercado además del causante de mi dolor...el único problema era que como ya había sufrido demasiado, no estaba dispuesta a volver a pasar por esa situación, con lo cual decidí que a partir de ese momento, mi corazón quedaría guardado y mi cabeza tomaría el mando de todo, al menos por un tiempo... mejor dicho... mucho tiempo. La premisa era no volver a caer en la trampa del amor, si no hay amor, no hay dolor. Fue entonces cuando desterré la palabra amor, y todas sus acepciones. Deje de decir "te amo", porque para mi era una responsabilidad que no sabia si estaba dispuesta a asumir... Ya había creído en el amor, y la verdad no me había ido muy bien... así que decidí que el amor era una mentira, y que no iba a mentirle a nadie y tampoco dejaría que me mintieran. Me volví escéptica. Descubrí que no hacia falta demostrar el sentimiento, por lo menos hasta asegurarme de sentirlo por la persona correcta, no arriesgarse se convirtió en una buena opción.
No todos lo entendían, entonces inventé una cubierta para eso... -"no quieras entenderme, aceptame" y bajo esas condiciones seguí adelante, de a poco y con paciencia se fueron curando mis heridas, las superficiales llevaron mas de un par de años... y las profundas casi veinte. Como decía mi abuela "el amor duele" y "el tiempo cura todas las heridas"

Reencontrarse con el primer amor

Hace algunos años, bastantes para ser mas precisa, un amor adolescente dejo mi corazón herido para siempre. Las abuelas que todo lo saben, decían "el amor duele", pero una adolescente no escucha hasta que es demasiado tarde. Esta loca idea de vivir por uno mismo y de andar por el mundo sin red, hizo que años después y cargados de experiencia, pudiéramos asegurar que "el amor duele"
En esa época tormentosa de mi vida, a finales de los 80´,conocí a quien seria para siempre mi primer amor, tierno, casi irreal y totalmente idílico. Yo, que era mas irracional que hoy, me inserte de lleno en ese romance que me mantenía a 40 cm del suelo, y se llevo para siempre un pedazo de mi adolescencia.
Otra vez domingo, fue el titulo del libro que comencé a escribir ni bien me dejo mi primer amor, ya que casi toda nuestra historia transito ese día de la semana. Nos conocimos un domingo de noviembre, nos besamos por primera vez otro domingo en la época en que el Ska estaba en lo mas alto de la música para adolescentes, los Fabulosos Cadillacs eran lo mas y las chombas con los cuellos levantados eran ley. Nos conocimos de casualidad, en una fiesta de las coincidencias. Y en medio de gente saltando con las rodillas bien arriba nos enamoramos para siempre, aunque la relación duro mucho menos. Pasamos casi todo un año inseparablemente juntos...hasta que un buen día todo termino entre llantos y frases sin sentido que no comprendi hasta hace un año cuando volvimos a encontrarnos.
Ya grandes, cada uno con su vida hecha, nos cruzamos en la vida nuevamente... Fue difícil no saber si abrazarlo mucho o poco, si sentarme a su lado o enfrente, mi cabeza se llenaba de preguntas que no sabia si estaba bien hacerle.
Me sentí rara, por primera vez en la vida y no supe como ser yo misma.

La inocencia de los niños

Alrededor de los 5 años todos los niños experimentamos una curiosidad violenta por el sexo, por el del otro, por el de los grandes, y por el propio.
Para esa época jugaba con mis amigas, casi todas de mi edad, a juegos que no traspasaban la inocencia propia de los juegos de niños. Pero para curiosidad algunos hermanos mayores nos miraban de reojo, y otros simplemente se unían al juego, como uno mas de nosotros.
Fue entonces que creo, me enamore del hermano de mi mejor amiga que me tenia en cuenta de manera diferente que al resto de las nenas, mi amiga no soportaba que el jugara con nosotras pero yo lo disfrutaba como nadie, las escondidas en los placards o debajo de las camas.
Me costo muchos años entender porque el siempre se escondía conmigo, nunca encontraba un lugar mejor que a mi lado.....
Al poco tiempo nos mudamos, y como a los 12 o 13 años mios, volvimos al barrio de visita, yo que ya había crecido como para reconocer aquel juego del placard estaba impaciente por volver a verlo, lo había idealizado durante tantos años...
Pero mis queridos amigos la naturaleza es sabia, y la mudanza que para mi había sido tan dolorosa y que me había hecho perder a mis amigos de entonces, me devolvía la imagen de aquel nene grande que me quería tanto y que yo también quería... era como una especie de mono peludo y feo con los granos propios de los 15 años, con el rostro tan rojo de la vergüenza que sentía al verme y al saber que yo sabia lo que había pasado todas esas tardes en el placard.Tan feo, tan tonto, tan avergonzado y yo con mi adolescencia a flor de piel creciendo desde ese cuerpo de niña, sobresaliendo por mi altura y mis curvas nuevas, caí en la cuenta que lo que había idealizado en el lo conseguiría sin problemas con mi nueva apariencia en mi cuerpo de grande, con mi mente de nena.

jueves, 19 de marzo de 2009

Las sorpresas pueden ser fatales

Prosiguiendo con mis hijos, como decía mi abuela "son una sorpresa permanente"
La segunda de la larga lista de hijos que irán descubriendo en estas notas, es mas bien un clon de mi hermano, que una hija nuestra. Además de compartir el signo zodiacal tienen en común una incontable lista de características.
Ambos viven en un mundo diferente al nuestro, rodeados de un halo de inocencia e idealismo extremo.
Probablemente la falta de atención sea una de las cosas comparten mas íntimamente. Vuelan permanentemente y dificilmente aterricen, a menos que los devuelvas a esta vida con un grito o algo similar.
Durante la primaria, fue común escuchar a sus maestros pidiendonos que trabajaramos con ella para que finalizara las tareas dejadas por la mitad, hasta incluso las palabras escritas por la mitad, a veces descubríamos dos palabras escritas juntas, sin espacios, cálculos con pasos salteados, etc. La lista es larga, disculpen que no la describa.
Cuando buscábamos colegio, privilegiabamos las que tenían pocos alumnos por aula, para que la maestra que nos tocara en suerte tuviera tiempo para dedicarle, no porque tuviera algún problema de aprendizaje sino porque su falta de atención la llevaba a viajar en su mundo mientras el resto continuaba con la clase.
A pesar de esto, nunca repitió ni tuvo que recuperar lo que nos daba la pauta que todo era una cuestión de devolverla a la tierra a tiempo.
Este año, comenzo la escuela secundaria, y tanto el padre como yo, hicimos cantidad de pronósticos sobre el tema, pero la nena nos sorprendió con una gran madurez, excelentes notas y un excelente comportamiento.
¿Cuanto subestimamos a nuestros hijos? ¿Por que no podemos dejar de compararlos con el resto de sus hermanos?
La vida nos sorprende con la llegada de "esos locos bajitos" nos sorprende a medida que van creciendo y madurando, y no dejan de sorprendernos nunca mas. Cada nueva etapa de sus vidas conlleva una nueva sorpresa para la cual seguro no estaremos preparados.
Solo queda la vida, acompañarlos, guiarlos y creer que cada cosa que emprendan podrán llevarla adelante.
Por lo pronto...HURRA!!!!!

Camino a los 15

Sera la edad, o mis recuerdos son muy vagos. Mis quince quedaron atras hace como veintipocos años, y se avecinan los de mi hija mayor.
Lejos de la ilusion y la felicididad de la llegada de este dia tan emblematico para cualquier mujer, me acosa un sentimiento de panico.
Mi hija esta como loca y cambia de opinion a cada instante, fiesta si, fiesta no...bue un baile... no mejor uno de disfraces... que tal un viaje... un indiscriminado shopping tecnologico...
¿Que hacemos cuando la niña en cuestion no se decide? ¿Podemos los padres tomar el toro por las astas y destruir el ambiente democratico de la cuestion?
Se acerca vertiginosamente el dia, y seguimos dandole vueltas al tema, y para ser brutalmente honesta, a esta altura del partido solo quiero que la chiquita vuelva a cumplir 14 para tener un poco mas de tiempo para decidir.
¿Fuimos tan complicadas a esa edad? O sera que nuestros padres, no nos consultaban y nosotras terminabamos en medio de una fiesta, con el vestido que nos traian y los zapatos que otro eligio... bailando la musica que el DJ tenia a mano.
Complicado...Jajajaja... se rio mi madre que sabe que entre su cumpleaños de quince y el mio hubo un abismo y proyecta cuanto mas abismal sera la diferencia con el de su nieta.
Que vamos a hacerle la evolucion forma parte de la vida.

martes, 17 de marzo de 2009

Negociando con el Raton Perez

Llega un momento en la vida de nuestros pequeños hijos, que consiguen su primera fuente de ingresos. La llegada del cambio en la dentición viene acompañada por la figura del mítico ratoncito que se lleva los dientes de las almoadas de los niños dejándole en contraprestacion algunos pesos.
He aquí donde uno descubre que tan adelantadas están nuestras criaturas en cuanto al pensamiento científico.
La mas pequeña de mis hijas se me acerco con su primer diente caído en la mano, mostrándome el trofeo para negociar un pequeño intercambio.
Mama, a vos te gustaría tener mi primer diente?
Ilusionada y casi con lágrimas en los ojos ante aquel ofrecimiento desinteresado asenti con la cabeza, casi sin poder articular palabra.
Pero la conversacion continuo, en medio de mi asombro... Es que si queres, en vez de dárselo al Ratón Perez te lo puedo vender a vos.. El Ratón Perez me va a dejar como $5 ¿Vos cuanto me darías por mi primer diente?
A esta altura, a punto del desmayo, pensé rápido y ofrecí $7, numero que no le cerro demasiado a la pequeña y emprendió su negociación con mi marido.
De mas esta decirles que el, también sucumbió de amor al creer que la criaturita le ofrecía su diente con amor... Y después de escuchar la propuesta de su pequeña de 5 años, ofreció de buena gana $10.
Mi marido gano la puja y recibió su diente contra el billete bien negociado.
Hasta acá seria una anécdota común, no se pierdan lo que sigue.
Media hora mas tarde, la nena con su billete en la mano conversaba con su hermano dos años mayor, era llamativo el nivel de secreto con el que se movían, así que decidimos interceptar la comunicacion y los espiamos por un rato... Ni mi marido ni yo podíamos creer lo que escuchábamos, definitivamente caíamos en la cuenta que estábamos criando a un monstruo.
Sendos niñitos estaban trazando un plan truculento para engañar esa noche al pobre Ratón Perez, viendo que cosa podían hacer pasar por diente esa noche debajo de la almoada.
Tengan cuidado... hay muchos de estos niños sueltos.

lunes, 16 de marzo de 2009

El experimento "aprobar sin esfuerzo"

Cuando uno tiene hijos adolescentes se enfrenta a un mundo de situaciones en donde preferiría no estar.
Después de siete hermosos años de primaria, donde la niña en cuestión se desarrolla en forma independiente y brillante, con todos los honores que uno puede esperar de un hijo que egresa abanderado, con menciones al esfuerzo y otras yerbas, nada te hace suponer lo que te espera.
Un buen día, empieza la secundaria, y todo aquello conseguido en la escuela no sin esfuerzo se desvanece ni bien te citan del nuevo colegio, para hablarte de una criatura que no podría ser de ninguna manera tu hija.
Cruda y sin red, llegue a una reunión en que no faltaban autoridades, preceptor, tutor, director de estudios...
Cuando la charla comenzó en un tono que desconocía, al menos para esta hija, creí que se habían equivocado y no dude en expresarlo. Aunque nunca mas equivocada en la vida, aquella charla me hizo descubrir que mi hija definitivamente no era la "cerebrito brillante y aplicada" que yo conocía.
Resulta que después de tantos años de aplicacion, compromiso y devoción por el estudio, esta dulce criatura devenida en adolescente me sorprendía con una suerte de experimento.
Desde el punto de vista de la niñita, había una vida mejor que ella no había estado viviendo a lo largo de su colegiatura, que le permitía a una elite de atorrantes, aprobar su año académico a pesar de no haberse preocupado a lo largo del año.
En consecuencia el experimento consistía en hacer lo menos posible, incumplir con las tareas, y participar ampliamente en la ley del menor esfuerzo, durante el ciclo escolar, para en dos semanas de recuperatorios, conseguir la nota mínima para aprobar las materias del año.
Menudo despropósito que la llevo a padecer hasta la locura la ira de su madre malacostumbrada.
Ningún método de tortura se escapo de mis manos, desaparecieron los privilegios, las salidas, el dinero extra, así como también las cosas que realmente lastiman a un púber tecnológico. De esta forma, sin celular, ni mp4, con Internet reducido a alguna búsqueda puntual para el trabajo académico, emprendimos la tortura que llevaría a mi hija a discernir sobre el resultado de su experimento. Así y todo conseguimos que 7 materias de las 13 que creíamos perdidas llegaran a Diciembre y que de esas, 3 aterrizaran en marzo, con la consiguiente extensión de la tortura hasta el ultimo segundo del ultimo minuto.
Me pregunto: ¿Que tanto sabemos de nuestros hijos? ¿Cuantas de esos experimentos hacen sin que nos enteremos? ¿Estamos preparados para tener hijos adolescentes?
Agradezco que mi hija entendiera después de muchas horas de charla que no todo en la vida se consigue sin esfuerzo y que fracasar es no intentar lograr el objetivo.
Aprobó todas las materias en marzo, después de un verano largo.
Y según sus dichos "El experimento ya fue"
Empezamos segundo año, con las esperanzas renovadas... Continuará?

Encuentros y desencuentros

Después de muchos años de silencio, y gracias al milagro llamado "Internet" di con mi hermana mayor, quien decidió hace como 20 años, no tener familia. Aunque no lo entendí en su momento y aun me cuesta hacerlo, un día tomo la decisión unilateral de dejar de pertenecer a la familia que le toco en suerte y comenzar una nueva vida desde cero con algo así como 20 años de amnesia.
Un día cualquiera sin mediar palabra, quede parada en la puerta de su casa, mientras me comunicaba la novedad. Yo, que había pasado años intentando encontrarnos, me quedaba una vez mas sin hermana mayor.
En los años siguientes, y sin demasiada suerte, intente que recapacitara y que mas allá de los motivos que la llevaron a tomar esa postura, diera lugar a mis alegatos mas que validos.
Viendo la inutilidad de mis esfuerzos, un día acepte que mas allá de mi dolor y su locura, debía respetar aquella decisión que me dejaba afuera de su presente y de nuestro futuro.
Hasta que un día, años después llegaban los hijos, los de ella y los mios. ¿Eran esos niños merecedores de repetir la historia que nos había tocado vivir en la infancia?
¿Teníamos derecho de negarles la realidad de la familia?
Demasiados interrogantes para una sola persona. Emprendo entonces la difícil tarea de consensuar con ella sobre el futuro de nuestros retoños, con el nefasto resultado de la falta de acuerdo, ella decide mantener a sus hijos en la ignorancia de la existencia de la familia, y por mi parte, instruyo a mis hijos sobre la existencia de sus vínculos.
La vida nos premia a ambas con sendas niñas nacidas el mismo año con diferencia de unos pocos meses. Aun así, mantenemos la firme convicción de mi hermana acerca de vivir su vida obviando la existencia del resto de la familia.
El mundo es un pañuelo y aunque nos esforcemos, tarde o temprano la vida las encontrara.

Una familia muy normal

Bajo el lema "Cada casa es un mundo" nace este espacio de reflexión acerca de las cuestiones cotidianas de cualquier familia que se precie de tal.
Sin limitaciones, hoy los espacios de familia, son cada vez mas disfuncionales.
Cuando decidimos formar una familia, no tenemos en cuenta ni remotamente a que nos enfrentaremos en el correr de los días, muestra de esto es la cada vez mas frecuente disolución de matrimonios y hogares divididos.
Todo es posible en el seno familiar, por tal motivo y formando parte de una familia rara si las hay, es que comienza este relato que ira sumando día a día y sin orden cronológico establecido, algunas historias dignas de contarse.

Bienvenidos a mi familia!